Si has estado atento, te habrás dado cuenta de que es una PINKIE PIE, mientras que el juguete en el que estábamos trabajando era una AMY ROSE. ¡Bien visto si te has dado cuenta! 😄
Pero por ahora, AMY está "cocinándose": este vídeo es solo para mostrarte cómo se ve un juguete recién salido del molde. Como ves, a veces el juguete necesita un poco de retoque. En ese caso, nada más sencillo: ¡se corta lo que sobra! Y listo, ¡ya terminaste de hacer tu juguete de silicona!
¡Solo nos queda lavarlo, lavar todos los utensilios y también el juguete mismo!
Para los moldes, son cuatro pasos:
- Una vez que el molde esté frío, usamos un paño sin pelusas (microfibra) para limpiar a grandes rasgos los restos de silicona visibles en el molde.
- Luego viene el alcohol isopropílico al 99%: empapamos un paño de microfibra y limpiamos cuidadosamente las paredes interiores y exteriores del molde, frotando bien. Para los pequeños detalles, usamos un bastoncillo de algodón también empapado en alcohol isopropílico. Usamos este producto porque no deja residuos químicos, disuelve muy bien los residuos de silicona, polvo o grasa de los dedos, y se evapora completamente. Por lo tanto, no deja rastros, además de ser seguro para el molde y ser un potente antibacteriano y desinfectante.
- Utilizamos aire seco para eliminar hasta la más mínima partícula invisible.
- Luego lo dejamos secar 10 minutos al aire libre y lo guardamos en un lugar limpio.
Para los utensilios:
- Dejamos que la silicona se endurezca en los vasos de precipitación antes de retirarla. Intentar limpiarla mientras aún está blanda es la mejor manera de esparcir silicona por todo el vaso 😅
- Una vez seca, después de la reticulación, se desprende en bloque, ya que no se adhiere al PP, el material del que está hecho el vaso de precipitación. Para acelerar la reticulación, se pueden meter en el horno.
- ¡Y el molde ya es reutilizable! Pero para asegurarnos de eliminar todos los residuos restantes, usamos a nuestro mejor amigo: ¡el alcohol isopropílico 🧪! Frotamos suavemente con un paño de microfibra y, una vez que esté bien, ¡lo dejamos secar al aire libre!
Para los juguetes:
- Dejamos que el juguete "respire" durante 15 minutos después del desmoldeo. ¡Aprovechamos para quitarnos los guantes y lavarnos las manos!
- Luego lo enjuagamos con agua tibia para eliminar el polvo, las posibles pelusas y los residuos más grandes.
- A continuación, utilizamos un jabón suave con pH neutro, sin aditivos. Frotamos bien por todas partes, por dentro, por fuera, en todos los rincones, durante al menos 10 minutos. Una vez que estemos seguros de que el juguete está bien limpio, volvemos a enjuagar abundantemente con agua tibia y luego lo secamos bien por todas partes con un paño de microfibra nuevo.