Todo empezó con un simple mensaje.
Una tarde, en el chat en vivo del sitio, un cliente nos escribió:
"Deberían hacer un juguete anal inspirado en Lilliah."
En ese momento, la idea nos pareció original.
Y cuanto más lo pensábamos, más perfecta nos parecía.
Porque los tres jugamos a League of Legends, y a Lilliah la conocemos bien. Su universo soñador, sensual y poético encajaba exactamente con lo que nos gusta crear en Délices Défendus.
Y además, lo sabemos: los masturbadores inspirados en yeguas ya tienen un éxito enorme. Entonces, ¿por qué no combinar esta idea con un toque mágico e inédito?
La idea surgió casi de forma natural.
Así que contactamos a Anneminime, una artista que adoramos, para encargarle el diseño de Lilliah.
El objetivo era claro: capturar su dulzura, su misterio y esa aura casi hipnótica que emana en el juego.
Cuando llegaron los primeros bocetos, todos tuvimos la misma reacción:
ok... esto es algo realmente especial.
A partir de ese momento, el proyecto cobró vida.
Empezamos a trabajar en el modelado 3D del molde, perfeccionando cada detalle. Se ajustaron los volúmenes, se reelaboraron las proporciones y cada curva se pensó para permanecer fiel al espíritu del personaje.
Pero lo más importante seguía siendo el interior.
Queríamos que la experiencia fuera realmente inmersiva, que evocara esa sensación de sueño y dulzura propia de Lilliah. Así que estudiamos muchos tipos de canales internos: algunos más estrechos para acentuar la sensación de abrazo, otros con relieves ondulados o espirales para crear un movimiento natural al empezar a usarlo.
La idea era simple: que cada movimiento diera la impresión de una respuesta casi viva, como si el juguete también participara en el ritmo de la experiencia.
Y como siempre, no lo hicimos solos.
Compartimos las diferentes etapas con la comunidad, mostrando los avances, pidiendo opiniones y teniendo en cuenta los comentarios. Algunos propusieron texturas particulares, otros ajustes de forma o intensidad.
Poco a poco, gracias a estos intercambios, el proyecto se fue puliendo.
Hoy, el resultado final es exactamente lo que esperábamos:
un juguete anal único, inspirado en Lilliah, diseñado para mezclar estética, imaginación y sensaciones inmersivas.
Y en el fondo, eso es lo que más nos gusta.
Este juguete no solo nació de una idea.
Nació de un sueño compartido con aquellos que querían verlo existir.